Principales acontecimientos en Brasil en estos años: Una oportunidad o un fracaso

Con la aparición de una recesión dura y compleja hace unos años. La continuidad de una crisis económica feroz y alarmante. La incertidumbre de cuando desaparecerá por completo este ente ha cambiado y está cambiando las formas de pensar y de actuar de aquellos gobernantes que dirigen potencias y países y de los ciudadanos que viven en una sociedad cada vez más ególatra, pesimista y posesiva.

Los políticos cambian de medidas porque creen que es lo mejor que se puede hacer en ese momento a una sociedad que convive con el miedo y el temor. A base de recortes y subida de impuestos en la gran mayoría de las potencias que están padeciendo la crisis. Aumentos de IVAs en todos los productos; alimentos, cine, lectura, cultura, entre otros bienes. No solo España vive con la política de austeridad, Francia o Italia también han y están subiendo determinadas cargas impositivas, aunque en el país ibérico se está empezando a escuchar a los políticos que van a empezar a bajar los tipos impositivos. Por ejemplo, en un tramo del IRPF o de los business angels.

Esto está ocuriendo en las grandes potencias mundiales, denominadas Primer Mundo. Pero hay otras zonas del planeta como América Latina que está a otro ritmo si se compara con estos países. Hay regiones latinas que están creciendo a niveles vertiginosos y, posiblemente, esta sea década sea el Siglo de Oro para muchas de ellas. Chile, México, por ejemplo, pero, sin duda, el país latinoamericano que más está creciendo es Brasil.

Es contradictorio que un país muestre zonas muy desarrolladas como puede ser Sao Paulo o Río de Janeiro intentando esconder la otra realidad oscura del país carioca. Los guetos, por desgracia, aún siguen existiendo en este país. Además, Brasil es una de las regiones donde más violencia hay y menos seguridad existe. Hay numerosos secuestros al día; menudeos de drogas y varios atracos a personas extranjeras. Dependiendo de la zona puede ser o mejor o peor. Pero, aún así, no ha sido ningún impedimento para que la tierra brasileña acoga durante estos tres años numerosos acontecimientos a nivel mundial. Ahora bien, ¿es una oportunidad o un fracaso? Depende de los turistas que haya acogido y acogerá en el futuro. De los cuatro eventos que albergará el país hispanoamericano, ha tenido lugar dos. La Copa Confederaciones y la JMJ – Jornadas Mundiales de la Juventud- este año.

Para el año que viene falta por disputar el Mundial de Fútbol y dentro de tres años los Juegos Olímpicos. Un estudio reciente afirma que Brasil ganó un total de cien millones de euros por acoger la Copa de Confederaciones. Construir todos los estadios, solamente, costó casi una décima parte, diez millones de euros. Por lo que el beneficio que consiguó Brasil con este acto fue muy importante recaudando una gran cantidad de dinero. Con la visita del Papa a Brasil y su estancia durante casi una semana, el Gobierno brasileño ingresó más de 200 millones de euros aunque se gastó una cifra bastante escandalosa siendo bastante menor que la que ingresaron. El coste de la visita del Sumo Pontífice sumó casi cien millones de euros. En los dos eventos, Brasil ha ingresado más de lo que ha gastado. Por lo que, en teoría, no han sido malas actividades. Aún así, aún faltan dos eventos de una categoría mayor donde, posiblemente, aumenten los ingresos de la ciudad latinoamericana. El Mundial de Fútbol y los Juegos Olímpicos son dos eventos muy especiales donde se realizan cada cuatro años.

Laura Mintegui
Estudiante de derecho en la Universidad Complutense de Madrid.