¿Por qué los bancos quieren vendernos planes de pensiones a toda costa?

Los planes de pensiones se han convertido en la actualidad en la mayor obsesión de los bancos. Un plan de pensiones constituye un derecho que poseen los ciudadanos para recibir en un futuro prestaciones de tipo económicas referente a la jubilación, incapacidad, pérdida de empleo, fallecimiento, etc. Este tipo de prestaciones tienen un carácter privado y son complementarias a los servicios de pensiones por jubilación percibidas por la Seguridad Social. Este tipo de pensiones nunca son sustitutivas de las prestaciones por jubilación del Estado.

¿Cómo funcionan los planes de pensiones? Los clientes realizan una serie de aportaciones económicas de forma periódica con el fin de ahorrar para el futuro. Son productos financieros y se diferencian del resto, por su falta de liquidez, de ahí que el cliente no pueda disponer de la cuantía económica acumulada cuando quiera. Tan solo se podrá disponer del ahorro acumulado en los supuestos incluidos dentro del Plan. Para poder cobrar el dinero del Plan de Pensiones debe de darse alguna de las siguientes situaciones: jubilación en el caso de que trabaje o sino es el caso, a partir de los 65 años, que es la edad ordinaria estimada por el Régimen de la Seguridad Social; otro supuesto sería por incapacidad laboral o invalidez; también se podría disponer del dinero antes de tiempo en caso de pérdida de empleo del titular o fallecimiento del beneficiario; y por último, se puede retirar el ahorro procedente del Plan de Pensiones en caso de dependencia, que está recogido por la legislación española.

El reglamento de Planes y Fondos de Pensiones están reguladas por el marco legal español. Uno de los propósitos recogidos en la legislación, es asegurar una equivalencia justa entre las aportaciones o capital invertido y las prestaciones futuras.

Para enganchar a los clientes y conseguir vender un Plan de Pensiones, las entidades financieras y las aseguradoras utilizan distintos tipos de estrategias para lograr persuadir a los clientes. El poder de atracción de los regalos que ofrecen provoca que el cliente caiga en el gancho fácil y termine contratando un plan de pensiones. Por ello, es conveniente andar con pies de plomo y leer bien la letra pequeña. El cliente debe decidir con tranquilidad cuál es el Plan de Pensiones que más se ajusta a sus intereses y necesidades. Hay diferentes tipos de productos dirigidos a distintos perfiles en función de los activos financieros en los que se va a invertir y que posteriormente, generarán una rentabilidad en el futuro.

La obsesión de los bancos y aseguradoras por vender constantemente sus Planes de Pensiones, radica en el estado de retroceso que han experimentado estos productos en los últimos años. Esta situación se debe a la grave situación española, donde cada día hay un mayor número de pensionistas y un menor número de trabajadores en activo. Para la gran mayoría de españoles plantearse invertir el dinero para el futuro, en tiempos de crisis, es más difícil que nunca.

Laura Mintegui
Estudiante de derecho en la Universidad Complutense de Madrid.