Lavado de imagen de grandes empresas

Empresas con experiencia amplia, conocidas y con un importante número de consumidores empiezan a ser consciente de la importancia de la imagen y de los mensajes que envían a través de la filosofía de la compañía y de las actitudes que toma ante circunstancias diferentes. Adaptarse a las exigencias del mercado o demostrar que no hay forma de cambiar la apariencia (algo no muy recomendable) son las opciones.

Iberia es uno de los ejemplos de que ante una crisis importante de imagen (el propio ministro de Industria ha declarado que la fusión ha dado mejores resultados a British Airways que a la empresa española), ha decidido lavarse un poco la cara para capear el temporal a finales de 2013. Después de que los encargados de la transformación se entrevistaran con trabajadores durante tres años, el resultado ha dejado fuera uno de los colores tradicionalmente corporativos de la marca como el naranja y también la corona de la cola, que pasa a tener un tamaño más discreto y en una zona menos llamativa. Según la empresa, este cambio aumentará los beneficios. La línea low cost, Iberia Express, también modificará su imagen al igual que su filial Air Nostrum.

Repsol es otra multinacional que se ha hecho con los servicios de Interbrand, la empresa que ha puesto en marcha el cambio de Iberia y de otras compañías como Iberdrola o Sanitas. La petrolera ha cambiado su logotipo y ha hecho renovación en todo el diseño de su identidad visual corporativa. Los responsables del proyecto respetaron la línea horizontal más alargada que representa el horizonte (cambia del azul al blanco), aunque hay una menor diferencia con la parte superior en color naranja. Lo que más llama la atención es el volumen que se ha creado en torno al círculo, que es la figura principal de la composición. Da apariencia de más dinamismo que el anterior. La decisión de llevar el blanco a la paleta de colores corporativos de la empresa se tomó para evitar que la línea que se prolongaba en el tono azul oscuro pudiera identificarse con una mancha de vertido. Las letras al igual que las de Iberia son más redondas.

Fuera de España, otra compañía aérea que recientemente ha protagonizado la fusión que ha dado como resultado la aerolínea con más tráfico del mundo, American Airlines, ha pasado por el taller de chapa y pintura. Una imagen que no había cambiado en cuatro décadas y que se ha puesto a punto justo en el peor momento para la empresa, después de la quiebra económica. Cambio en la estructura interna y en la externa, según han comentado sus responsables. El águila que siempre ha estado presente en sus logos como figura principal, se ha quedado solo en el pico e integrada con los dos colores de la marca, el azul y el rojo que han prescindido de las iniciales de la empresa. Las interpretaciones han ido desde la diagonal de la letra A hasta la cola del avión.

Grandes empresas con recursos para hacer branding que han optado por poner al mal tiempo, buen diseño de sus marcas.

Laura Mintegui
Estudiante de derecho en la Universidad Complutense de Madrid.